La lectura correcta de las Escrituras nos conduce a entender la igualdad de la dignidad de hombres y mujeres y de las relaciones basadas en amor y reciprocidad.

Los Esposos deben amar a sus esposas como ellos aman su propio cuerpo, como Cristo ama a la Iglesia.

Perdonar no significa olvidar el abuso o pretender que no ocurrió. Perdonar no es dar permiso para repetir el abuso.

El sufrimiento de una mujer abusada no es castigo de Dios. Esta imagen de un Dios severo y cruel es contrario a la imagen bíblica de un Dios amable, compasivo y amoroso.

No se espera que ninguna persona se quede en un matrimonio abusivo. Nosotros alentamos a las personas que han sido abusadas que se han divorciado para que investiguen la posibilidad de proceder con una anulación.

http://www.usccb.org/issues-and-action/marriage-and-family/marriage/domestic-violence/when-i-call-for-help.cfm

La Iglesia enseña que la violencia doméstica es mala y que si esta casada, la persona buscando terminar el abuso no está violando la alianza matrimonial.

Como Pastores de la Iglesia Católica en los Estados Unidos, declaramos de la manera más clara y enérgica que la violencia en contra de las mujeres, dentro o fuera del hogar nunca está justificada. La Violencia de cualquier tipo – física, sexual, psicológica, verbal – es un pecado: a menudo es también un crimen. Hemos llamado para que una revolución moral reemplace la cultura de violencia. Reconocemos que la violencia tiene muchas formas, causas y víctimas – hombres así como mujeres.

Muchas mujeres abusadas buscan ayuda primero en la Iglesia porque la consideran un lugar seguro. Aun y si los abusadores las aíslan de otros contactos sociales, ellos podrían aún permitirles ir a la iglesia.

La Religión puede ser tanto una fuente de inspiración o una barricada para mujeres que han sido abusadas. Como una fuente de inspiración, alienta a las mujeres a resistir el maltrato. Como una barricada, la mala interpretación puede contribuir para que las víctimas sufran y se culpen a sí mismas y a las racionalizaciones del abusador. Las mujeres abusadas a menudo dicen, “No puedo salirme de esta relación. La Biblia dice que sería un error.”

Los hombres abusivos a menudo dicen, “La Biblia dice que mi esposa debe ser sumisa conmigo”. Ellos toman el texto bíblico y lo distorsionan para apoyar su derecho a abusar.

Como obispos, condenamos el uso de la Biblia para justificar el comportamiento abusivo de cualquier tipo. La lectura correcta de las Escrituras guia a la gente para que entiendan la igualdad de la dignidad de hombres y mujeres y las relaciones basadas en la mutualidad del amor. Comenzando con el Génesis, la Escritura nos enseña que la mujer y el hombre han sido creados en la semejanza de Dios. Jesús mismo siempre respeto la dignidad humana de las mujeres. El Papa Juan Pablo II nos recuerda que “La forma de actuar de Cristo, el Evangelio de sus palabras y acciones, es una protesta consistente en contra de cualquier cosa que ofenda la dignidad de las mujeres.”

Los hombres que abusan también citan las Escrituras insistiendo en que las víctimas los perdonen…La víctima entonces se siente culpable si ella no lo puede hacer. El perdón, sin embargo, no significa olvidarse del abuso o pretender que este no ocurrió. Ninguno es posible. El Perdón no es permiso para que se repita el abuso. Más bien perdonar significa que la víctima ha decidido liberarse de la experiencia y seguir adelante con un mayor entendimiento y con la convicción de no tolerar otra vez ninguna forma de abuso.

Finalmente enfatizamos que no se debe de esperar que ninguna persona se quede en un matrimonio abusivo. Algunas mujeres que han sido abusadas creen que las enseñanzas de la iglesia sobre la permanencia del matrimonio requiere que ellas se queden en una relación abusiva. Ellas pueden dudar en buscar una separación o divorcio. Ellas pueden temer que no se podrán volver a casar en la Iglesia. La violencia y el abuso, no el divorcio, rompen un matrimonio. Alentamos a las personas abusadas que se han divorciado para que investiguen la posibilidad de buscar una anulación. Una anulación, que estipula que el lazo matrimonial no es válido, puede con frecuencia abrir las puertas para la recuperación.

El Cardenal Donald Wuerl refuerza este punto en su Blog en Internet, en donde dice ”Si cualquiera de los esposos causa un peligro mental o psicológico grave al otro esposo o a los hijos, o en cualquier manera hace la vida común muy difícil, el esposo le da al otro una causa legítima para irse, ya sea por decreto de las normas comunes, o incluso por la propia autoridad del esposo si es que hay peligro en esperar” (Codigo de la Ley Canónica 1153). En otras palabras, si un esposo abusa al otro esposo y a los hijos, y el quedarse significa que hay un peligro de ser lastimado, ellos son incentivados para que se salgan y se separen ellos mismos.
—Fragmentos de Mujeres Recuperándose de sus Heridas, NCCW responde a la Violencia Doméstica en Contra de las Mujeres.

 

Citas de la Biblia acerca de la Familia, Amor, Paz y Violencia

Jesus dice…”Tu deberás amar al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con todo tu ser, con todas tus fuerzas, y con toda tu mente, y a tu vecino como a ti mismo”. El más grande mandamiento de Dios.

La Iglesia del hogar puede ser una señal que muestre a los otros como las tres personas de la Santa Trinidad se aman entre sí. Tu familia es una señal de ese amor cuando viven juntos en fe, esperanza y amor”. Vivo en Cristo -3a. Edición. “Our Sunday Visitor, Inc”.

“El Señor pone a prueba al honesto, pero su alma odia al malvado y al que ama la violencia”. Salmo 11:5

“Pero entiende esto, que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. Porque la gente será amante de sí misma, amante del dinero, orgullosa, arrogante, abusiva, desobediente de sus padres, desagradecida, impía, desalmada, inapaciguable, difamatoria, sin autocontrol, brutal, no amante de Dios, traicionera, imprudente, inflada con arrogancia, más amantes del placer que de Dios, aparentando ser devotas, pero negando su poder. Evita a estas personas…”2 Timoteo 3:1-8

“Ahora los trabajos de la carne son evidentes: inmoralidad sexual, impureza, sensualidad, idolatría, hechicería, enemistad, conflicto, celos, ataques de enojo, rivalidades, desavenencias, divisiones, envidia, embriaguez, orgías, y cosas de ese tipo. Te prevengo, como te previne anteriormente, que aquellos que hagan esas cosas no heredarán el reino de Dios”. Gálatas 5:19-21

“Eviten toda conversación obscena, por el contrario que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan. No agravien al Espíritu Santo de Dios, con el cual fueron sellados para el día de la redención. Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia. Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.” Efesios 4:29-32

“De igual manera, ustedes esposos, sean comprensivos en su vida conyugal, tratando cada uno a su esposa con respeto, ya que como mujer es más delicada, y ambos son herederos del grato don de la vida. Así nada estorbará las oraciones de ustedes.”1 Pedro 3:7

“Tú, Señor, escuchas la petición de los indefensos, les infundes aliento y atiendes a su clamor. Tú defiendes al huérfano y al oprimido, para que el hombre, hecho de tierra, no siga ya sembrando el terror.” Salmo 10:17-18

“Esposas, sométanse a sus esposos, como conviene en el Señor. Esposos, amen a sus esposas y no sean duros con ellas. Hijos, obedezcan a sus padres en todo, porque esto agrada al Señor. Padres, no exasperen a sus hijos, no sea que se desanimen”. Colosenses 3:18-22